Espetany ya contaba con un sistema de trabajo sólido y que funcionaba. El reto no era corregirlo, sino prepararlo para seguir creciendo. Necesitaban hacer visible el recorrido completo del negocio, desde la primera oportunidad comercial hasta la finalización de cada proyecto, y conseguir que cada departamento pudiera trabajar según sus propias necesidades sin perder la conexión con el resto.
Evolucionar de una estructura principalmente manual hacia un sistema semiautomatizado capaz de centralizar la información, conectar departamentos y trasladar el conocimiento que hasta entonces vivía en las personas a una herramienta compartida por toda la empresa.